"Si no crees que las fotos son importantes, espera a que sean todo lo que te queda" -Missy Mwac


Un día reunidos en la casa de mi tía, empezamos ver álbumes de fotos de cuando éramos chicos. Ella sacó una montaña de álbumes, todos con fechas y notas sobre las fotos.


Puedo decir que estaba celosa, yo !solo tengo uno!! Pero al mismo tiempo estaba encantada de ver en ellos parte de mi niñez y la de mis primas. Todas lo estábamos.


Poder enseñarle a mi hija fotos de cuando tenía su edad, y recordar tantas cosas que han dejado de existir en tiempo y espacio, es algo que no tiene precio.





La vida tal y como la conoces en este momento, va a cambiar, y eventualmente dejará de existir. Las etapas de la vida pasan y los lugares desaparecen. Lo que fue hace tiempo ya no existe hoy, y la única prueba de lo que fue, son las fotos que tomamos.


Puede ser que digas: ¡Pero yo tomo fotos todo el tiempo con mi teléfono!


Si es verdad. Hoy en día con los teléfonos inteligentes, es mucho más sencillo documentar nuestra vida.

Pero la mayoría de las veces, no pasa de tomar la foto y compartirla en redes.


Podría apostar que todos los que estuvimos ese día donde mi tía, diría que la experiencia de abrir un álbum, tocarlo y ver las historias en él produce una emoción maravillosa.


El principal problema con las fotos de los celulares, es que el medio digital fue diseñado principalmente para ser un método de mantenimiento hasta ser impresas. Esta es la realidad:

  1. Los discos se dañan.
  2. Las computadoras se cuelga.
  3. Y los celulares…Bueno, ¿Que no les pasa a esos?


Para muchos de nuestros hijos, la experiencia de abrir un álbum se ha perdido. El ver las historias de su vida ha sido reducido a ver fotos transicionar en una pantalla, o peor aún, en la historia de publicaciones de una red social.


“Yo guardo mis fotos en Facebook o Instagram. Cuando sean grandes simplemente se las enseñaré” . Es algo que ya voy escuchando varias veces.


Ya muchas redes sociales fracasaron y desaparecieron, ¿alguien recuerda MySpace? También, cuentas enteras de Instagram han sido eliminadas, por supuestamente violar sus reglas de contenido, en algunos casos infundados, y muchas sin poder ser recuperadas. Aunque por el momento Facebook tiene la política de mantener toda la información hasta que el usuario la elimine, esta puede cambiar el día de mañana, como han cambiado ya muchas de sus políticas.


Entonces, ¿Qué nos asegura que nuestros recuerdos están a salvo en redes?

NADA


Yo estoy cambiando esto en mi vida.


Hice el propósito de documentar nuestro fin de año en familia, mi objetivo fue hacer un álbum para regalárselo a mi mamá. Quería que ella siempre lo pudiera recordar, y que tanto mi hija como mis sobrinos tuvieran la oportunidad de ir a visitarla y perderse en los recuerdos al abrirlo. Lo amamos.



Hay muchos beneficios en esto de los que no estamos conscientes. Hay estudios que dicen que el imprimir fotos de tus hijos y ponerlas en tu casa, ayuda a que desarrollen una autoestima saludable, porque esto los hace sentirse amados. ¿No te parece eso maravilloso?

Te invito a hacer lo siguiente:

Documenta tu vida, publícala en los muros de tu casa, crea álbumes reales de tu familia y comparte esas historias con ellos. De esta forma ellos sabrán que su historia tiene un valor especial, y es algo que aún cuando sean adultos van a apreciar.


Después de todo, si ves una película en la que el mundo ha colapsado y las personas deben dejar sus casas lo antes posible para no volver, notarás que son las fotos lo que siempre se llevan... y estoy segura que a ese punto, las redes sociales ya dejaron de funcionar.



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