08.08.17



La escarcha rosa y lo que terminó siendo el juego del dinosaurio.



El día domingo llegué a mi casa después de lo que fue un largo fin de semana de trabajo. Después de dos eventos en viernes y sábado, una sesión el domingo en la mañana, y lo que yo cálculo fueron unas 7 horas de sueño en total llegué a mi casa para encontrar que mi hija se había literalmente bañado en escarcha. !Ahhhh!

Cabe recalcar que hasta el día de hoy sigue con escarcha en su cabeza, eso no sale así no más. Es más la escarcha es casi como una enfermedad infecciosa, poco a poco se va extendiendo y llega hasta los rincones más profundos de cualquier lugar. Así que ahorita somos la familia escarchada...hasta la perra tiene escarcha...no es broma.

Y además con todo el cansancio que tenía ella me mira con cara de víctima y me pide jugar.


Esta es la cara. Estoy segura que la reconocen en sus propios hijos.





Seguida por la mueca de !Pooor favoooor! que me sabe hacer ella.





A este punto tenía dos opciones:

1) Completa implosión emocional

2) Ceder y jugar.

No es que lo de la implosión no se veía llamativo, pero esa cara me removió el corazón y esta foto ya se volvió una de mis favoritas que atesoraré toda la vida por que es algo tan de ella el hacer esa expresión y la escarcha es literalmente la cereza en el pastel.



Y si, todo el tiempo me estuvo cayendo escarcha en la cara. Pero los recuerdos de estos momentos tanto para ella como para mi quedaron plasmados para siempre.





Así que antes la duda siempre hay que decir que si y siempre tomen fotos :D


Gracias por leer :)